viernes, 19 de septiembre de 2008


''Hubo una fiesta en un solitario corazón. Fueron invitados la mayoría de los sentimientos; la alegría siempre estuvo allí aportando una cálida sonrisa, la solidaridad ayudó en todo, el amor no podía faltar y repartió cariño a todos los que asistieron... la pena igual fue invitada, pero estuvo sumida en una profunda depresión, la ilusión estuvo sentada toda la fiesta esperando a la confusión que nunca llegó... pero hubieron dos sentimientos que no fueron invitados... la envidia y el sufrimiento.La envidia estaba tan enojada por no ser invitada, que entró por un lugar oculto con el sufrimiento, porque sabía como se podía entrar a aquel corazón.Y cuando los demás se dieron cuenta que se habían infiltrado aquellos intrusos, todo se arruinó...''